Ceci n'est pas Michael Jackson
René Magritte, entre 1928 y 1930, se dedica a investigar las dialécticas vinculaciones entre palabras, imágenes, objetos y signos, su denotación y connotación. En La perfidia de las imágenes (1928-1929) pinta una pipa, y debajo, escribe como parte de la misma obra la frase: “Ceci n'est pas une pipe” (Esto no es una pipa), cuestionando la realidad pictórica. Con esta simple obra se revoluciona el mundo de la imagen y sus significados, sus planos de la connotación y denotación.
Pero, ¿qué nos quería decir Magritte? Pues que en un cuadro, en el que hay una pipa pintada o dibujada, eso no es una pipa sino, ni más ni menos, que la representación gráfica de una pipa. Parece una obviedad, sin embargo el mundo de la semiótica y la percepción visual ya no fueron los mismos. Los que seguís mi blog, habréis leído algún post dedicado a la percepción visual, el lenguaje visual y las ilusiones ópticas, y siempre os digo lo mismo: “Nunca creáis en vuestros ojos, nunca creáis en lo que veis”. Las ilusiones ópticas se producen cuando nuestros ojos ven algo, reciben un estímulo, lo envían al cerebro y este recibe una información diferente a la que está esperando… y ahí, se produce un cortocircuito entre lo que vemos y lo que deberíamos ver, y obtenemos las fantásticas ilusiones ópticas.
La imagen real, hiper-real o mega ultra real
A lo largo de la historia nuestra percepción visual se va construyendo, educando, vamos educando a nuestros ojos y aprendiendo a ver, vemos lo que conocemos, los efectos especiales que antes nos parecían espectaculares ahora los revisamos y le vemos todos sus fallos. Cuando vemos una película antigua nos reímos de esos monstruos tan toscos, pero siempre recuerdo a mi abuela contándome que la primera vez que vieron una locomotora en el cine viniendo hacia la cámara la gente se tiraba al suelo. Hace tan sólo unos días la historia de la imagen, de la percepción visual, vivió un punto de inflexión.
En los “Billboard Music Awards”, apareció en un momento Michael Jackson (un holograma de Michael, o sea una imagen de MJ en 3 dimensiones) cantando y bailando en el escenario, y el mundo explotó. Su nivel de realidad, de verdad, de “Está ahí, es Él”, fue general, ver las caras de los asistentes, lágrimas incluidas, es todo un espectáculo. Supongo que estar ahí, aparte de ser alucinante e histórico, debe haber sido incluso mucho más intenso que verlo por la tele o por cualquier dispositivo. Pero los que somos mega fans de “El rey del POP” agradecemos verlo, sentirlo, escucharlo, casi tocarlo…
Ha sido alucinante, por supuesto las reacciones son extremas, desde los haters a los lovers, he leído todo tipo de comentarios, a favor y en contra. Michael será siempre Michael. Disfrutarlo un ratito más con una canción que sí es suya, verlo bailar, moverse, cantar, interaccionar con los bailarines y desplazarse por el escenario (pantalla) fue de las cosas más emocionantes que he visto en mucho tiempo. Porque era él! Era Michael, el rey, el único. Mi corazón me puede decir que no era Michael, que era un holograma, que era su imagen…
Y tiene razón. Pero mis ojos me dicen que sí! Que gracias a la imagen podemos volver a disfrutar de Michael. Acaso los grandes iconos del POP ¿no son eso? Una imagen en un CD/DVD, póster, video, foto… ¡LARGA VIDA A LA IMAGEN! ¡LARGA VIDA AL REY! MICHAEL JACKSON Hologram Billboard Music Awards 2014 'Slave to the Rhythm'
















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