Del Lunes, 03 de Agosto de 2026 al Jueves, 10 de Septiembre de 2026
La codicia de 'El lobo de Wall Street' llega a los cines
JOAQUÍN NÚÑEZ / Alicante
Hoy se estrena 'El lobo de Wall Street' (Martin Scorsese) y su esperada aparición en las pantallas parece que eclipsa otro destacado estreno como 'Mandela, del mito al hombre', de Justin Chadwick ('Stolen', 'Las hermanas Bolena').
La historia que cuenta Scorsese es la de Jordan Belfort, uno de los personajes más conocidos del mundo de las finanzas de los años 80 y 90. Belfort llegó a Manhattam como un simple broker, pero en poco tiempo ya ganaba millones de dólares y pasó a ser el tipo más admirado de todo Wall Street y alrededores. Ganaba tanta pasta que no sabía qué hacer con ella. Sus excesos con el sexo, las drogas y el dinero, que además él se encargaba de pregonar a los cuatro vientos, convirtieron a Jordan Belfort en un mito en vida. Todo ello, claro, saltándose a la torera cualquier principio moral. Bien es cierto que los que le sucedieron en bancos y compañías bursátiles de todo el mundo tampoco le anduvieron a la zaga en esa peculiar liga de la poca moralidad.
De cualquier modo, ya han pasado a la historia las formidables fiestas que organizaba en sus oficinas Jordan Belfort, los Ferrari que conducía, las voluptuosas rubias que le acompañaban y el magnífico mega yate que compró en una frenética orgía de dinero, codicia y poder. Con todo, Scorsese vuelve a situarlo en el primer plano de la actualidad. La corrupción siempre es actual.
Tiene 'El lobo de Wall Street' una ventaja de inicio: nos gusta ver a los malos en acción y, por qué no, sentir, aunque sea en una butaca de cine atiborrándonos a palomitas dulces, lo que sentían aquellos lobos de las finanzas.
Scorsese utiliza la biografía que el propio Belfort escribió para redimirse de sus pecados y cuenta para encarnar a ese joven malvado y hedonista con el gran Leonardo di Caprio, un actorazo que afortunadamente no se hundió con el Titanic. La aparición de Matthew McConaughey, uno de esos actores que no se sabe muy bien si van o vienen, es otro de los atractivos de la película, según dicen.
La industria y la crítica ha visto en las tres horas de 'El lobo de Wall Street' una gran película. De hecho, está nominada a cinco categorías de los Oscar 2014: Mejor Película, Director, Actor Protagonista (Leonardo di Caprio), Actor Secundario (Jonah Hill) y mejor Guión Adaptado (Terence Winter).
Hoy se estrena 'El lobo de Wall Street' (Martin Scorsese) y su esperada aparición en las pantallas parece que eclipsa otro destacado estreno como 'Mandela, del mito al hombre', de Justin Chadwick ('Stolen', 'Las hermanas Bolena').
La historia que cuenta Scorsese es la de Jordan Belfort, uno de los personajes más conocidos del mundo de las finanzas de los años 80 y 90. Belfort llegó a Manhattam como un simple broker, pero en poco tiempo ya ganaba millones de dólares y pasó a ser el tipo más admirado de todo Wall Street y alrededores. Ganaba tanta pasta que no sabía qué hacer con ella. Sus excesos con el sexo, las drogas y el dinero, que además él se encargaba de pregonar a los cuatro vientos, convirtieron a Jordan Belfort en un mito en vida. Todo ello, claro, saltándose a la torera cualquier principio moral. Bien es cierto que los que le sucedieron en bancos y compañías bursátiles de todo el mundo tampoco le anduvieron a la zaga en esa peculiar liga de la poca moralidad.
De cualquier modo, ya han pasado a la historia las formidables fiestas que organizaba en sus oficinas Jordan Belfort, los Ferrari que conducía, las voluptuosas rubias que le acompañaban y el magnífico mega yate que compró en una frenética orgía de dinero, codicia y poder. Con todo, Scorsese vuelve a situarlo en el primer plano de la actualidad. La corrupción siempre es actual.
Tiene 'El lobo de Wall Street' una ventaja de inicio: nos gusta ver a los malos en acción y, por qué no, sentir, aunque sea en una butaca de cine atiborrándonos a palomitas dulces, lo que sentían aquellos lobos de las finanzas.
Scorsese utiliza la biografía que el propio Belfort escribió para redimirse de sus pecados y cuenta para encarnar a ese joven malvado y hedonista con el gran Leonardo di Caprio, un actorazo que afortunadamente no se hundió con el Titanic. La aparición de Matthew McConaughey, uno de esos actores que no se sabe muy bien si van o vienen, es otro de los atractivos de la película, según dicen.
La industria y la crítica ha visto en las tres horas de 'El lobo de Wall Street' una gran película. De hecho, está nominada a cinco categorías de los Oscar 2014: Mejor Película, Director, Actor Protagonista (Leonardo di Caprio), Actor Secundario (Jonah Hill) y mejor Guión Adaptado (Terence Winter).














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