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ALICANTE PRESS
Lunes, 18 de junio de 2018
AEROPUERTO

Vecinos de la Urbanización Torre Azul en Elche bajo la contaminación acústica

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Sus casas están muy cerca del aeropuerto del Altet y son víctimas de contaminación acústica. Los vecinos de Torre Azul han tenido que insonorizar por completo sus viviendas y los propietarios de viviendas para la venta o el alquiler en la zona deben de hacerlo antes de realizar alguna de estas acciones o incurrirán en una grave falta.

Casi 12.000 vecinos que viven en unas 4.200 viviendas diseminadas en urbanizaciones y parcelas cercanas al aeropuerto de Alicante-Elche están viviendo un auténtico calvario, dado que están sometidas al ruido de los motores de los aviones las 24 horas del día.

 

El problema viene de antiguo y se han llevado a cabo todo tipo de acciones para poderlo zanjar, pero sigue vigente.

 

El Altet, qué es cómo se llama el aeropuerto, cuenta con un tráfico aéreo muy importante, ya que según datos del año 2012, y que sin duda se han ampliado, en él se realizan 76.000 operaciones al año, lo que se traduce en que casi 9 millones de pasajeros vuelan anualmente desde ahí.

 

Las cifras son astronómicas, pero no solo para la economía de la Comunidad valenciana sino también para los vecinos de la zona, que por el solo hecho de vivir cerca del aeropuerto deben de sufrir los efectos negativos del tránsito aéreo local. Los ruidos que generan los aviones se sitúan en el umbral de lo que se da en considerar contaminación acústica y rondan entre los 55 a los 60 decibelios.

 

Existe una mapa estratégico del ruido del aeródromo que elaboran los ingenieros desde el momento de iniciar una obra de la envergaduras de un aeropuerto en el que queda situada su área de influencia, y en el caso que nos ocupa este mapa acústico está repartido entre Alicante y Elche, pero también abarca otras poblaciones como San Juan, El Campello, Mutxamel, Agost, San Vicente y Monforte del Cid. Los alicantinos afectados son los que residen en la zona de el Urbanova y es que la mayor parte de operaciones de despegue se llevan a cabo hacia el este y desde el mar.

 

LOS VECINOS DE LA URBANIZACIÓN TORRE AZUL EN ELCHE ENTRE LOS MÁS AFECTADOS

 

Ciudadanos en la parcelacion Torre Azul sufren ruidos de hasta 100 decibelios y estos han llegado al máximo de sus fuerzas. Saben que están situados en el corazón del mapa estratégico de ruidos, esta herramienta que se diseña para evaluar los ruidos y realizar diagnósticos en el área de la Unión Europea, pero también saben que estos deberían ser menores a tenor de la situación geográfica de sus casas, puesto que los 100 decibelios ya hablan de contaminación acústica severa.

 

Ocurre que dejando de lado este problema, el lugar es bonito e ideal para vivir, pero los vecinos que quieren alquilar o comprar algún inmueble en la zona deben de conocer sus derechos, al igual que deben de conocerlos los dueños de estas.

 

Antes de alquilar las casas deben aislar sus viviendas por los ruidos generados, de otro modo se hace imposible vivir en ellas tranquilamente, dado que cambiar las ventanas de una casa supone una obra de conservación y no una pequeña reparación, que estas si las tienen que abonar los inquilinos.

 

FALTA GRAVE AL ALQUILAR LA PROPIEDAD SIN COMUNICAR LOS RUIDOS DEL AEROPUERTO

 

En el caso de las obras de conservación, el propietario del inmueble puede pedir a los inquilinos una compensación parcial de estas que en ningún caso puede superar el 12% del total de la factura, pero cuidado, esta repercusión nunca podrá superar el 50% de la renta anual del alquiler y se deberá repartir entre las doce mensualidades.

 

Hay que tener en cuenta que se produce Falta grave al alquilar la propiedad sin comunicar los ruidos del aeropuerto, algo que desgraciadamente ha pasado a menudo y es que no siempre se alquila conociendo la zona y lo que en ella ocurre.

 

Entonces a los problemas derivados de los ruidos de los motores de avión, que pueden afectar gravemente la salud, se le suma la indefensión en la que se sienten muchos inquilinos tras el alquiler de un inmueble en el que apenas si pueden descansar.

 

Se han producido Ventas y alquileres engañosos por no notificar el ruido y estos asuntos deben acabar dirimiendo en los tribunales, con todo lo que ello comporta. Los vecinos ya no pueden más pero no dejan de luchar y se han constituido en plataformas y asociaciones en las que también están integrados ciudadanos de otros lugares, como de el Prat en Barcelona o los vecinos del aeropuerto de Bilbao.

 

Incluso en los colegios los ruidos tienen un fuerte impacto e inciden directamente sobre el aprendizaje, ya que los maestros deben de parar sus explicaciones cada vez que pasa un avión. Desde Fomento se ha impulsado la insonorización de todas las casas y edificios de estas zonas próximas a los aeropuertos y en los tribunales existen varias denuncias interpuestas en las que algunos vecinos han podido demostrar con informes médicos cómo estos ruidos les han afectado hasta el punto de crearles insomnio, depresión y otras patologías.

 

LAS ASOCIACIONES EXIGEN CONTROLES REALES DE LA CONTAMINACIÓN TANTO ACÚSTICA COMO QUÍMICA

 

Por su parte las asociaciones que luchan contra Aena y el Ministerio de Fomento exigen que se suspenda el tráfico aéreo nocturno, que se respeten las rutas y se lleva a cabo un nuevo sistema de medición de ruidos, además de que no se puedan realizar viviendas en los pasillos aéreos y que la construcción de nuevos aeropuertos no se realicen cerca de los núcleos de población.

 

También exigen controles reales de la contaminación tanto acústica como química y que se midan los riesgos de accidentes, pero las respuestas de Aena y del Ministerio no son las esperadas.

 

De momento el problema sigue ahí y lo único que pueden hacer los inquilinos de los barrios como los de Torre Azul en Elche es exigir que los propietarios les entreguen las viviendas totalmente insonorizadas, de otro modo los propietarios estarían incurriendo en una falta grave, aunque también es cierto que debido a esta contaminación acústica, muchas personas a las que les gusta la zona se disuaden de comprar o alquilar en ella.

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