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RAFAEL SIMÓN GALLARDO
Jueves, 8 de marzo de 2018

No saben ustedes quien soy yo. Todos a la cárcel

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Noticia clasificada en: CATALUÑA

Oigan ustedes, la verdad es que "estoy pasmao", pasmao de pasmo general, parezco una mujer menopáusica llena de sudores y rubores con lo que está pasando.

 

La amenaza del dirigente catalanoide al juez, si no excarcela, perdona, prejuzga y deja salir al Parlamento al tal Jordi Sánchez (con la tilde para el otro lado) para ser el próximo presidente de la Generalidad. Es infumable, y recuerdo que fumar en Españá está prohibido.

 

"Sr. Juez, si no le deja salir, lo denunciaremos por prevaricación, por muy juez que sea, a ver si ahora tiene usted los colgajos tiernos y se atreve a llevarnos la contraria". Me recuerda mucho a la mítica frase; "no sabe usted quien soy yo" que repiten los idiotas a la Guardia Civil cuando les amonestan o detienen. ¿No sabe usted que somos catalanistas y eso nos permite saltarnos todas las normas por el sueño que perseguimos? Somos grandes soñadores...

 

Cuando interesa y son agredidos por los demás, los catalanoides son más legalistas que la toga de Perry Mason y piden a gritos justicia, denuncian, van a todos los tribunales.

 

En otras ocasiones, cuando son ellos los que agreden, delinquen y traicionan, todo es relativo, hay que interpretarlo, cambiarlo, modelarlo, perdonarlo porque el Procés, claro está, tiene prioridad de paso sobre la justicia y la igualdad entre españoles.

 

Nada tiene que ver que a otros políticos en activo se les haya aplicado la prisión preventiva en espera de juicio cuando hay sospecha de un delito. Eso, si les pasa a un Pepero, es guay, justo y democrático. Pero si le pasa a un catalanufo, se transforma en una injusticia, una arbitrariedad, una actitud dictatorial del estado central. Y no me cuenten ustedes a gritos, que el Jordi no ha delinquido, ¿Cómo lo saben? ¿Son jueces y parte a la vez? ¿Son de alta cuna y de baja cama quizás? ¿Quieren ser caballeros y putas sin solución de continuidad? Que gran canción de Cecilia me ha venido a la mente.

 

La verdad, es que siguen diciendo que los presos son políticos, piden que el Jordi pueda ser presidente de su autonomía que no república aunque les duela, no reconocen que cuando fue dictada la última de las resoluciones impugnadas, esto es, la que pone fin al procedimiento judicial ordinario abriendo la vía del presente recurso de amparo, ni siquiera había comenzado  el plazo de presentación de candidaturas al proceso electoral catalán, no habían sucedido las eleccciones ni la jornada electoral, no había nuevo parlamento constituido y lo mejor, el recurrente en amparo no era candidato a la Presidencia de la Generalitad, solo era un civil que lideraba una organización para favorecer y promover la creación de la República Catalana. Así es que machos, el supuesto delito por el que está encarcelado era previo a su nombramiento público. Este tío, no era candidato de nada cuando ingresó en la cárcel, sólo era un agitador, un revolucionario y un traidor a la constitución vigente con cargo a la pasta de todos los catalanes; blancos y negros, altos y bajos, calvos y melenudos, catalanoparlantes o charnegos. Esto último, se parece mucho a una canción de Jorge Drexler que pagó la CocaCola. Y yo pregunto ¿No hay otro catalán separatista que pueda ser presidente y no esté en la cárcel? O están todos en la trena o son muy pocos y el problema entonces, no es tan grave como parece.

 

Mientras tanto, los catalanoides no están acostumbrados a las críticas naturales, sin ideología y llenas de lógica y sentido común que los europeos manifiestan de forma espontánea. Y si no, vean lo que le ha pasado a Roger Torrent en el Círculo Ecuestre de Barcelona durante una reunión con el Círculo de empresarios de habla alemana, suizos y austriacos que tienen sus negocios en Cataluña. Primero, el representante de la Cámara Catalana, inició un discurso justificando el victimismo sectario que les caracteriza, mirada compungida al cielo, carita de primera comunión reprimido y perseguido por hordas neonazis centralistas y llenos de lazos amarillos por todo sitio, hasta en la ropa interior. La charla, fue en español por supuesto, porque a los extranjeros, no les había llegado la inversión lingüística y casi nadie habla catalán.

 

Después de la letanía de lamentos, un alemán calvo, gordo y con perilla, le increpó pidiéndole que se quitara el lazo amarillo de las narices, más bien de la solapa para ser más precisos. Le dijo que esa reunión no era para justificar sus derivas políticas sino para explicar a empresarios europeos que tenían sus negocios en Cataluña la actual situación y el futuro cercano.

 

Este personaje inquisidor alemán, era D. Karl Jacovi, un ser único, Rockero inveterado, fundador de Group 66 donde toca el bajo, además, empresario, psicólogo, piloto de carreras, publicista y comunicólogo, mecánico y carpintero, le falta ser zapatero, uff no, eso no, que me trae malos recuerdos. Este hombre, vive y trabaja en Cataluña desde 1984 liderando su empresa y haciendo vinos de calidad. Finalmente, el empresario apostilló; "Yo voto para que todos ustedes vayan a la cárcel". Sonaba mucho a "se vayan a la mierda" o "todos a la cárcel" de Berlanga.

 

El Roger, tuvo que salir de tapadillo y algo pálido de la reunión, no lleva muy bien las críticas, no está acostumbrado a opiniones libres. Este tío gordo que le increpaba, no era español, ni constitucionalista, ni del PP ni de Cuenca o Andalucía. ¿Qué coño sabrá él? Pensó Torrent mientras huía perdiendo el control de esfínteres en el coche oficial.

 

Este era un señor de fuera, que arriesga su dinero en España, vive aquí y no tolera paridas sin sentido. Pero claro, de todos estos tíos se puede prescindir, aunque sea a costa de ser más pobres. La pureza catalana, no conoce límites y la estupidez también. En fin.

 

* Rafael Simón Gallardo es médico y cuenta cuentos inveterado...

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1 Comentario
Fecha: Martes, 13 de marzo de 2018 a las 09:51
Walter
Mi querido amigo, siempre te expesas con una claridad de ideas increíbles. Te felicito por tu aporte de sensatez

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