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ANTONIO MANRESA
Jueves, 11 de enero de 2018

Año nuevo... o no tan nuevo

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El año 2017, políticamente hablando, terminó el pasado 15 de noviembre. El mes de diciembre fue un entretiempo soso y sin sabor político, a pesar de que hubo tres plenos, dos seguidos extraordinarios y uno ordinario. Desde entonces nos encontramos, como así se ha acuñado, con un mini-gobierno socialista.

 

La estrategia de los antiguos socios del tripartito, PSOE, Guanyar (marca blanca de IU), y Compromís, es clara, seguir sin proponer proyectos ilusionantes para la ciudadanía, para los vecinos de Alicante. Además de las estrategias particulares de los tres ex-socios, uno de ellos, Compromís, aparece como el conciliador intentando dejar en evidencia a sus ex-compañeros, recurriendo a una palabra devaluada por ellos mismos desde el inicio de esta legislatura, difunto tripartito: el consenso. Evidentemente, los otros dos tienen también sus estrategias, intentar hacer olvidar que dirigieron los destinos de esta ciudad, con resultado nefasto, además de intentar desacreditar, es el caso Guanyar, al “dueño” del bastón de mando.

 

Es de justicia reconocer que en ese empeño, cada uno de ellos tiene un nivel de pudor distinto. A uno de ellos, Compromís, todavía le quedan reminiscencias de su paso por el gobierno y espera volver ya que en la oposición se encuentra desubicado, y el otro, Guanyar, es evidente, se siente mas cómodo en su nuevo, o quizás no tan nuevo, papel de oposición: su nivel de amnesia es alto, como si nunca hubiesen gobernado la ciudad. Creo que son carne de oposición.

 

El año nuevo, políticamente hablando, no ha traído nada nuevo, valga la redundancia. Lo último es una vieja práctica de los viejos partidos mastodónticos, nombrar a dedo jefes de servicio a 34 funcionarios. No dudo que no tengan méritos, pero la forma denota una falta de ideas, de estrategia y muestra que este año y medio que queda de mandato lo único que se pretende es aguantar el sillón de mando.

 

Siento ser pesimista con aquello que veo y percibo, pero por mucho que la mona se vista de seda, mona se queda. Cómo me hubiese gustado ver a Alicante creer en sí misma, crecer.  Cómo me hubiese gustado ver cierto sentido de ciudad, incluidas las formaciones de ese bipartidismo imperfecto que rigió en España hasta hace poco. Cómo me hubiese gustado que algunas de nuestras propuestas fuesen valoradas como se debe y no con el desdén que mostraron durante las épocas de mayoría absoluta. Quizás esta ciudad tendría otro matiz y no el sombrío panorama que detectamos ahora.

 

Por todo ello, año nuevo... no. Estamos ante un movimiento perpetuo (Perpètuum mobile), una máquina que es capaz de funcionar eternamente después de un impulso inicial. Esta definición no tendría nada de malo si estuviésemos en un ayuntamiento emprendedor, pero no es así, estamos ante una legislatura fallida con viejos métodos que creímos ya desterrados.

 

P.D: Mi deseo para todos es que tengan un año espectacular. Feliz año nuevo.

 

* Antonio Manresa es Portavoz adjunto de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Alicante

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