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PASCUAL ROSSER LIMIÑANA
Domingo, 11 de junio de 2017

A vista de pájaro

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¿Quién no ha querido emular alguna vez a Robert Redford o a Meryl Streep y volar en una avioneta por encima de los ríos, las montañas, los animales salvajes de la inmensa sabana de África? Con su participación en la película "Memorias de África" como Denys Finch-Hatton y Karen Blixen, respectivamente, disfrutamos de unas imágenes espectaculares de un mundo inalcanzable para muchos. Un mundo de aventura, también de pasión, con una romántica historia de amor.

 

Hace unos años tuve la oportunidad de volar en una avioneta desde Nairobi (Kenia) a Seronera (Tanzania), en el mismo corazón del Serengeti. Volamos cerca del Kilimanjaro y sus nieves perpetuas, aunque ya no tanto por el cambio climático. Sobre la sabana vimos corretear a vista de pájaro manadas de cebras y búfalos. La avioneta planeaba sobre amplios espacios de tierra disfrutando de unas imágenes preciosas, emulando a los protagonistas de “Memorias de África”. Poco después de aterrizar nos esperaba una primera sorpresa. Después de recorrer unos kilómetros de pista de tierra en nuestro todo terreno descapotado vimos, en una enorme acacia cerca del camino, a un leopardo acostado. Nos mirada con una expresión de pocos amigos, quizá le habíamos despertado de su siesta después de su almuerzo. El chofer y el guía nos pidieron silencio absoluto, que no impidió que disparásemos sin piedad con nuestras cámaras de fotos. Iniciamos así un safari fotográfico inolvidable camino del Serengeti Sopa Lodge en el Parque Natural del Serengeti.

 

Hace unos días volví a volar en un avión pequeño, esta vez desde Madrid. De hélices. Dicen que son más seguros que los de reactores. Pero con tormenta, que la había, el tamaño sí importa y las turbulencias mandan ahí arriba. Al ser tan pequeño, también volamos más bajo. Las vistas tampoco desmerecían del Serengueti, aunque unas y otras nada tengan que ver. Desde la ventanilla del avión vimos la Castilla cuarteada de parcelas de trigo, cebada, maíz, aquí y más allá, por doquier. Color ocre, amarillo albero, marrón, pocas veces atravesadas por mantos verdes de árboles y pequeñas lenguas de agua. Terruños que fueron y son inspiración de poetas, escritores, pintores...  Antonio Machado, Miguel Delibes, Arturo Pérez Reverte, Benjamín Palencia… Tierra mayoritariamente plana que nos acompañaron durante casi todo el viaje. Y hubo turbulencias, vaya si las hubo, a veces el avión parecía una atracción de feria que bajaba y subía por una montaña rusa.

 

Aquella avioneta con la que volé sobre el Serengeti y está que lo hice sobre Castilla me produjeron una sensación de aventura y de libertad. El recuerdo de aquel vuelo y de este, de lo que fue y de lo que pudo ser, ya es fruto de mi memoria y de mi imaginación, porque “viajar sirve para ajustar la imaginación a la realidad, y para ver las cosas como son en vez de pensar cómo serán” como dijo Samuel Johnson.

 

*Pascual Rosser Limiñana es escritor en su tiempo libre, autor de tres libros, el último una novela corta titulada "Azul, verde, turquesa". (Imágenes del autor).

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