Miércoles, 27 de Mayo de 2026

Actualizada Miércoles, 27 de Mayo de 2026 a las 21:41:28 horas

ENRIQUE VILA
ENRIQUE VILA Miércoles, 27 de Mayo de 2026

TONY ALSINA KROOS

Entre tanto maremoto de basura a veces, en la cresta de la ola, aparece limpieza y pulcritud. No estamos acostumbrados y se agradece, en serio. Mientras la inmundicia va al fondo, o flota a dos aguas, sale a la superficie agua limpia y cristalina. para variar es un gusto. Soy un busto.
Como una bocanada de aire límpido, fresco, puro, de vez en cuando aspiramos profundamente sin miedo a contaminarnos de los espurios intereses que inundan la actualidad.
 
Ayer Don Carlos Alsina, más que en la cresta, en la cima del tsunami, decide personalmente dejarla, abandonarla y dedicarse a contar nubes. Rara avis en este país. Oh, el ganchoooooooooooo (1), oooooh, no es normal, algo pasa. ¿Quién se aparta de la fama en su mejor momento?, ¿Quién es tan inconsciente y desinteresado? Pocos, pero quedan.
Y se hace un Tony Kroos que a sus 35 años abandona el mejor club del mundo, dicen las estadísticas, y se marcha con la familia a tomar cervezas y bratwurst. Con un par. Mejor pagado que nunca, poniendo unos pases milimétricos que ya quisieran los ejércitos para sus misiles intercontinentales, toma las de Villadiego y cierra la puerta a sus espaldas. No se marcha a Emiratos ni a Japón, ni siquiera a USA para aprovechar la inercia de su merecidísima trayectoria, no. Se marca un “hasta luego Lucas” y ahí os quedáis que yo ya he tenido bastante.
 
Don Carlos toma su estela y en su mejor momento prima bienestar sobre fama y consideración. Sienta su ego en el sofá y le dice, espero que estés cómodo porque vas a pasar tiempo ahí que ya me toca a mí. Con más de un millón ochocientos mil seguidores (último EGM de 2026) no le duelen prendas en reconocer que la vida no es vida si no puedes vivirla. Que no tengo nada que demostrarle a nadie (salvo a uno mismo (2)) y que lo que me quede, espero sea mucho, es para mí y si sobra algo también para mí.
 
Al contrario de lo que algún inconsciente pueda interpretar, no se trata de egoísmo sino de amor y valoración. Aprecio por uno mismo y por su entorno. Valoración y disfrute de lo que nos rodea. Del desayuno familiar, de la tertulia del café, de la caña al mediodía con pincho de tortilla (con cebolla por supuesto), de una larga y plácida siesta que seguro Tony ha incorporado, como el jamón ibérico, tras su paso por Madrid. De lectura tranquila y de horarios acordes con los biorritmos humanos usuales.
Tanto uno como otro no sólo han destacado en lo suyo sino que han dejado huella en el paseo de la fama de su profesión. Inolvidables. Seguro que han disfrutado como enanos (perdón si alguien se siente ofendido, es una mera expresión) siendo los mejores en sus actividades, ganando competiciones, haciendo entrevistas, burlando rivales (ambos), estando en tensión y saliendo de entuertos. Hasta aquí ha llegado la cosa.
 
Trabajar más de diez años en un restaurante me enseñó mucho, muchísimo, entre ellas que currar mientras los demás festejan quema una barbaridad. Es un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo, se dice. Benditos compañeros hosteleros que alegran nuestros días con una sonrisa mientras por dentro maldicen. Viajar continuamente, competir en finde, entre semana, en verano, entrenar a diario, cuidarse para rendir al máximo, tiene un alto precio.
Acostarse temprano para estar a las 4 am en pie, ser ingenioso y no cargante, atento y rápido y mostrar tu mejor cara, o voz, con independencia de lo que te ronde el ánimo, se paga con el tiempo.
 
A ambos, con evidentes paralelismos, mil gracias tanto por los servicios prestados como, casi especialmente, por la lección del ejemplo. Tomo (tomamos) nota de todo ello porque hay cosas que valen y otras que cuestan y sobreponer las primeras a las segundas parece, pero no es fácil.
Gracias también por mostrar a quienes nos situamos muy por debajo de esta excelencia, que hay un camino a tomar y que cualquier larga caminata comienza por un paso. Que la voluntad es lo que nos separa, en definitiva, de una piedra o un palo compuesto de átomos esencialmente idénticos que no pueden decidir su futuro.
 
Que la fama es tan efímera como nosotros somos; que la vida son dos días; que tempus fugit. Carpe diem.
 

 

*Enrique Vila es abogado. Fundador del despacho Vila, Corell y asociados.

 
(1) De la película Toy Story, una verdadera obra de arte.
(2) De la película Los Siete Magníficos. Robert Vaughn el pistolero cobarde que se mete en peor tiroteo de su vida.
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