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EFE
Martes, 11 de abril de 2017
INSTITUTO DE NEUROCIENCIAS

Científicos hallan un mecanismo neuronal clave para la orientación espacial

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Científicos del Instituto de Neurociencias (IN), centro mixto del CSIC y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), han identificado el papel fundamental que un tipo de interneuronas de la corteza cerebral juega en la codificación de la información espacial.

Publicada en la revista 'Nature Neuroscience', la investigación ha sido desarrollada junto con el King's College de Londres y el Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale de Francia, y permite ampliar los conocimientos sobre patologías asociadas a trastornos del neurodesarrollo.

 

Según el CSIC, las funciones de la corteza cerebral se basan en la interacción entre dos grupos principales de neuronas: las células piramidales y las interneuronas.

 

Los científicos del IN han trabajado en conocer la función de las clases específicas de éstas últimas y han descubierto que "el receptor de tirosina ErbB4 funciona como regulador de la conectividad de una población de interneuronas corticales cuya función desconocíamos hasta ahora", según la investigadora Isabel del Pino.

 

El trabajo ha permitido revelar la función de un pequeño grupo de interneuronas, denominadas CCK+CB1+VGlut3+, utilizando como modelo experimental el ratón y se ha observado que, en ausencia de ErbB4, estas células tienen dificultad para formar sinapsis, los puentes de comunicación entre células, lo que provoca una conexión deficiente entre neuronas. "Esto altera la función de las llamadas células de lugar, que son un tipo de neuronas que se activan cuando un animal está en un punto concreto de su entorno y codifican la información espacial", ha añadido Del Pino.

 

De esta manera, se ha observado que en ratones la ausencia de la citada ErbB4 "altera la capacidad espacial de las células de lugar, el GPS interno del cerebro, y empeora la ejecución de tareas espaciales", ha añadido Jorge Brotons-Mas.

 

Además de Del Pino y Brotons-Mas, han participado en la investigación Óscar Marín, Beatriz Rico, André Marques-Smith, Aline Marighetto y Andreas Frick.

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